Bueno, por fn tuve un poco de tiempo para sentarme y escribir algo que había querido hace tiempo. No es “mucho”, jeje, pero espero les guste lo que viene:

Pues bien, en esta primera entrada vamos a hablar un poco de música.

Cuando escuchamos la palabra “Ópera”, inevitablemente viene a nuestra cabecita la idea de un teatro lleno de gente de recursos (por no decir de dinero), Sopranos, Tenores, un Coro, la Orquesta y un directos medio estirado que la dirige. Esto es algo completamente normal considerando que nuestra cultura occidental a eso nos tiene acostumbrados, o a su versión más actual, que es lo mismo mencionado anteriormente pero visto desde nuestra Televisión y sentados en nuestro cómodo sillón verde en el que seremos asesinados mientras leemos una novela (broma de mal gusto, pero si leen a Cortázar le van a entender).

Para los menos cultos, la Ópera es una grabación “aburrida” que casi siempre está en un idioma que no entienden, es larguísima comparada con lo que normalmente escuchamos en la radio y la televisión, y el pensamiento más común del promedio es: “esa música me duerme”. Bueno, cualquiera que sea la idea que tenemos del concepto nos remite a pensar en los elementos musicales que ya menciones arriba, y en este post quiero hablar de Ópera, pero de la contemporánea, de lo que algunos por ahí en el mercado musical llaman, cuando tienen el material en formato de CD (o mp3 si se descargó de la red), discos conceptuales. Para los que lean esto y estén poco familiarizados con el tema de los discos conceptuales, aquí va una pequeña explicación: “En música, un álbum conceptual es un álbum unificado por un tema común, que puede ser instrumental, narrativo, en la composición o en las letras. Los álbumes conceptuales son planificados, concebidos con todas sus canciones contribuyendo a un único tema en general o a una historia, siendo esta historia o plan el concepto.” A esta clase de obras también se les llama Discos Monotemáticos, ya que todos sus temas tocan un mismo punto desde distintas perspectivas.

Ahora bien, pasemos a deslindar el concepto de “Obra Conceptual” (valga la redundancia) y Ópera Contemporánea (Este concepto no sé si se haya utilizado antes, pero es la primera vez que yo lo utilizo para hablar de estas cosas. Cualquier apunte avisar, por favor, quizá estoy yendo muy lejos con esto.). Trataré de encontrar diferencias entre uno y otro, que seguramente serán muy notorias a la hora de tener el material al alcance de nuestros oídos:

1) El Disco Conceptual trata una misma temática, sí, pero la construcción de las canciones es diferente a la de la Ópera. Mientras que en el primero, cada canción es concebida como una pieza que gira alrededor de un tema junto con el resto del material, dicha canción tiene un inicio, un desarrollo (casi siempre en medio de la canción hay un solo) y un final a veces explosivo, a veces no tanto. En la Ópera cada fragmento está conectado tanto musical como líricamente. Con esto quiero decir que el desempeño de cada pieza juega un papel importante dentro de la obra, para entender lo que se dice en determinada parte de una canción hay que entender el contexto en que se desenvuelve la música, para esto es necesario escuchar la obra de principio a fin, sin saltarse los temas ni cortar el ritmo musical, cosa que no ocurre en la primera clasificación.

2) Esta diferencia es la más importante de las dos. En el Disco Conceptual se trata un tema, sí, pero no se cuenta una historia. Mientras que cada pieza gira en torno a lo mismo, no hace falta llevar una secuencia de estas. En la Ópera Contemporánea no ocurre esto, ya que se cuenta una historia, que se desarrolla dentro de cierto contexto y además hay más de un personaje con voz propia (en la mayoría de las veces interpretadas por el mismo cantante en distintos registros musicales para hacer énfasis en la diferencia de los personajes). De nuevo, en la primera clasificación no ocurre esto, ya que es una sola voz y no tiene necesariamente que ser un personaje dentro de una historia que nos cuente algo. Para entender ambas obras hay que entender el contexto en que se desarrollan, pero sólo en la segunda es necesario escucharla de principio a fin.

Básicamente es eso. Se podría hace un análisis mucho más profundo al respecto, pero de por sí esta explicación creo que resulta un tanto larga y aburrida para algunos, y yo pues… ya me desvié un pelín de lo que quiero hablar, jejeje. Para hacer esto más ameno, pasemos de una vez a lo importante.

Desde los años de The Who, y no me extrañaría decir que desde antes, la Ópera y el Rock convivían ya como buenos amigos. Otro ejemplo puede ser Queen, que de hecho el estilo musical y la forma de componer de Freddy Mercury han hecho que el género en que se clasifica esta banda sea la Ópera Rock, no por contar una historia, sino por usar elementos musicales usados en la Ópera (otra vez, los mencionados por mí anteriormente). Alice Cooper en sus inicios hacían algo parecido a una Ópera: son fundadores del “Horror Show” y representaban pequeñas escenas teatrales en sus conciertos mientras la pieza transcurría. Esto no estoy seguro si podría clasificarse como Ópera por que las Óperas generalmente son largas, y estos tipos representaban solo pequeños fragmentos inconexos a veces unos con otros, pero es un ejemplo claro de lo que podría hacerse cuando dos géneros que durante mucho tiempo se han considerado dispares se conjugan en mentes similares y lugares precisos.

Pero bueno, estamos hablando de cosas escénicas prácticamente, y el rumbo que quiero tomar es otro.

Con la evolución musical que se ha dado en la última mitad del siglo XX ha nacido el Rock, y con el paso del tiempo de este se han desprendido un montón de géneros: Rock Alternativo, Rock Industrial, Doom Rock, y entre otros, el Rock Progresivo. Este último en especial tiene una especial importancia por su complejidad musical: los compases usados son bastante poco comunes, las melodías son bastante cambiantes y las letras por lo general son muy (MUY) densas. Una de las bandas más representativas de este género es la banda británica Pink Foyd. Hago especial mención de esto porque tiene que ver con lo que venía diciendo de la Ópera antes, ya que fue esta banda la que hizo la Ópera que más trascendencia ha tenido en nuestros últimos años del siglo pasado (yo todavía no nacía, pero la información dice que tuvo un gran impacto en los años 70). Lo que nos concierne de momento es hablar sobre su obra más importante (desde mi punto de vista): The Wall. pink-floyd.jpg

¿Por qué es importante? Por la temática que se maneja en ella. Buena parte de la Obra es una crítica al sistema de educación inglés. La historia Gira en torno a “Pink”, una estrella de rock, ficticia, con una serie de traumas que lo van afectando a lo largo de la historia: la muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, la sobreprotección de su madre, la opresión del sistema educativo inglés, su vida de estrella de rock, sus fracasos amorosos y otra serie de problemas van haciendo que “Pink” se aísle del mundo llevándolo a una fase autodestructiva y al intento del suicidio. Todos los problemas son convertidos, metafóricamente hablando, en los ladrillos que forman la pared de la que se sirve el protagonista para encerrarse dentro de sí mismo. Hay una parte en la que “Pink” se encierra en un capullo y “renace” convertido en un dictador fascista, todo lo contrario de lo que Pink es. Al final se lleva a cabo un juicio en el que Pink es obligado a destruir la pared que el mismo construyó para volver a fluir. Básicamente esta es la historia que cuenta la música. Años más tarde se creará la versión cinematográfica en la que se representará, una parte con personas, otra animada, el guión creado por Roger Waters.

La música en sí contiene todas las características que se habían mencionado anteriormente del Rock Progresivo, y sobre todo se logra la atmósfera que Waters busca a través de ella. Es un material lleno de metáforas que nos hace reflexionar acerca de quienes somos y lo que somos. Hay una parte animada en la película en la que aparecen unos martillos de colores rojo y negro marchando como si fueran soldados. Lo de los colores todavía no lo comprendo bien, tendría que volver a ver la película para explicarlo, pero en lo que se refiere a la metáfora de los martillos tiene que ver con lo que venía diciendo en cuanto al sistema de educación que critica la historia. Los martillos son todos iguales, de la misma forma en la que se busca que los hombres sean como los martillos: todos iguales y funcionales. Hay otra parte en la que aprecia como es que todos los adultos van caminando por una banda mecánica hacia un moledor de carne, que representa lo mismo: al final todos vamos a ser utilizados para el mismo fin, ser carne de cañón. Y a mí el final en lo personal me gusta mucho: la parte donde se representa el juicio de Pink, arreglado con la orquesta y los gritos de “Bring Down the Wall”, es muy intenso cuando se ve en la pantalla. Estoy seguro de que si se le busca más a la película se le encuentra, pero esto es de música, no de filosofía ni psicoanálisis, jeje.

Otra de las partes importantes de la música, y en una parte el motivo por el que podemos decir que se trata de una Ópera Contemporánea, es lo que se decía anteriormente. No podemos aislar una pieza de la otra porque se desvirtúa el contexto. Hay quienes han hecho ediciones de las partes “Another Brik in the Wall” para escucharlas todas como si fueran una sola pieza, pero la verdad de esto es que sólo se rescata la música, mientras que el contenido lírico pierde su total significado. La obra en CD es muy impactante, pero la película les cambiará la vida a quienes la vean. Si hablo poco de esto es porque la verdad es complejo intentar explicar todo lo que significa o puede significar la película, pero de verdad merece la pena ser vista. El trabajo de Roger Waters es sensacional.

Para terminar con esta parte y seguir con la otra obra de la que pienso hablar diré un dato curioso sobre el origen de la obra: en un concierto en el que uno de los fans de la banda estaba mostrando un comportamiento agresivo fue escupido por el mismo Waters en la cara. Este había manifestado ya que no se sentía satisfecho con la alineación de los conciertos, es decir, el acomodo de la banda y el publico a la hora del performance, y hay que tener en cuenta que los conciertos que ofrecía la banda estaban enfocados principalmente a lo visual y lo sonoro quedando la banda en sí relegada a algún rincón oscuro del escenario, y Waters empezó a fantasear con la idea de un muro que dividiera al público de la banda. Esto se ve reflejado en cierta medida en la obra.

Ahora bien, pasemos a otra obra. Otro de los géneros que se desprendió del Rock a durante los años setenta y ochenta fue el Heavy Metal, que a su vez con el tiempo surgieron un sin fin de subgéneros. Uno de estos subgéneros es el Metal Progresivo, estilo muy, muy versátil, lleno de cambios rítmicos bastante inesperados a veces y melodías muy técnicas y empapadas con el virtuosismo de los músicos (Para más información escuchar bandas de Metal Progresivo como Opeth, Angra, Dream Teather y las que se topen por ahí, jejeje). Desde la primera vez que yo escuche del Metal Progresivo ya me habían dicho que iba a ser toda una experiencia, y cuando escuche el tema “Metropolis part 1: The Miracle and the Sleeper”, de Dream Teather me llevé una gran sorpresa. Bueno, mejor escúchenla para tener que ahorrarme lo de escribir las impresiones y pasar directamente a lo que quiero decir.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Pues bien, retomando lo de la Ópera venimos a dar con Dream Teather, y su obra “Metropolis part 2: Scene Form a Memory”. Esta obra no tiene nada que ver en sí con la primera parte, sólo que se hacen citas de algunas estrofas y en algunos trozos musicales de la segunda parte se escuchan partes de la primera, de ahí en fuera, el tema es completamente diferente. La historia de Scene From a Memory

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no es tan densa como la de The Wall, pero esta cargada con un dramatismo y cierta carga emocional que se sienten a la hora de estar escuchando el Material. La historia habla de Nicholas, un hombre del que en principio se nos dice poco, que se somete a sesiones de Hipnosis para descubrir la causa de un sueño que lo ha estado perturbando por un tiempo: una chica de nombre Victoria lo visita en sus sueños sin decirle por qué esta ahí o para qué lo necesita. Conforme la historia transcurre nos enteramos de que Victoria es asesinada aparentemente por su esposo Julian, quien había tenido ciertos problemas de alcoholismo y juego. Deja una nota diciendo que prefiere quitarse la vida que perder a Victoria, y hasta cierto punto esta es toda la explicación que tenemos. De los problemas de Alcoholismo, el mismo Julian dice en una parte de la canción: “Help, I’m crawilling, I’m falling / I can’t keep away from its clutch.”, que en cristiano sería algo como: Ayuda, estoy cayendo, me estoy arrastrando, no puedo alejarme de sus garras.

Más adelante aparece otro personaje: Edward, hermano de Julian, quien estaba teniendo una relación amorosa con Victoria mientras Julian combatía con sus problemas. En la misma canción, Edward dice lo siguiente de su relación con Victoria y su hermano: “Help, He’s my brother, but I love her ” que claramente hace referencia a la infidelidad que se estaba dando por parte de ambos personajes, Victoria y Edward, hacia Julian. Al final se sabe que Victoria nunca dejó de estar enamorada de Julian y decide reunirse con él, pero Edward, lleno de celos, los mata a los dos en un arranque de furia y escribe la nota que supuestamente había escrito Julian. A lo largo de la obra, en temas como “Trough her eyes” o “Trough my words” (“A través de sus ojos” y “A través de mis palabras”, respectivamente), se nos deja entrever una verdad un tanto dudosa al principio pero revelada por completo al final: Nicholas es el alma reencarnada de Victoria que finalmente, después de hacer que Nicholas sabe la verdad, puede descansar en paz. No terminan aquí las cosas, pues el Hipnotista con quien el protagonista estaba llevando a cabo sus sesiones resulta ser la reencarnación de Edward, quien todavía quiere venganza por los hechos ocurridos en años anteriores. Al final de la obra solo se escucha el sonido de la aguja de un fonógrafo girando y provocando una especie de “ruido blanco”, que hace alusión a la muerte de Nicholas a manos de Edward una vez más.

Es necesario escuchar toda la obra completa, como en el caso anterior, para poder entenderla en su totalidad, y la música está construida de una manera que pareciera que todas las piezas en realidad son parte de una gran canción aunque algunas veces se trate de una balada y otras de la canción más Heavy de la banda. Cada pieza habla de una parte de la historia en sí, y se van dando en distintos tiempos y realidades, por lo que es necesario no perder detalle de nada a la hora de estar escuchando. Los cambios que mencionaba antes no se dan solo de una pieza a la otra, si no que a veces ocurren dentro de la misma, y esto provoca una sensación de cambio que a veces nos hace pensar que la canción fue interrumpida bruscamente. En fin, nunca se sabe cuando es que termina una canción e inicia la otra… lo único que puedo decir es que escuchen esto, o de ser posible, consigan el concierto en vivo “Metropolis 2000: Scenes From New York” y experimenten por ustedes mismos todas las cosas dichas por un servidor.

Ahora ya lo saben, cuando escuchen por ahí la palabra Ópera, pueden pensar en el teatro y la orquesta, pero también acuérdense de mí. La Ópera no ha muerto aún, sólo se mudo a otros géneros musicales para experimentar con otros genios y dar cabida a nuevas personalidades dentro del mundo de la música. Bueno, espero les guste esto, sé que no es mucho, que el análisis puede ser un tanto vano, pero es que no es un análisis en sí, más bien es un comentario, jejejeje.

Espero les haya gustado esta primera entrada. Estén al pendiente porque pronto habrá más cosillas por ahí de las que me interese hablar, nunca se sabe que podrá ser.

Me despido

ATTE: El Drako

Hasta el siguiente encuentro, hermanos…

PD: A ver quien me ayuda a cambiar el diseño de esta cosa (se aceptan voluntarios, jejeje).