Bueno, esta entrada la pongo con el fin de compartir un poco de los apuntes y trabajos que hago para la escuela. En particular, este es malo, pero es porque esta hecho a la carrera y con espacio limitado, así que si tienen quejas es por eso.

El camino del cambio Lingüístico

Para poder entender el cambio lingüístico, hay que examinarlo desde su devenir histórico. Podemos ver que ya desde los tiempos del antiguo latín se daba este fenómeno, al principio, haciendo la distinción entre una variante culta y otra vulgar. Más adelante, con la expansión del gran Imperio Romano, se llevó esta lengua a gran parte de la península ibérica, y aún a la Europa del norte, trayendo como consecuencia su mezcla con las lenguas aborígenes de regiones determinadas, y con el tiempo, el nacimiento de lenguas autónomas, conocidas todas ellas como romances.

La principal causa para la caída del imperio en el Siglo V Después de Cristo fue el nacimiento de estas nuevas lenguas, pues los diversos pueblos no llegaban a tener la intercomprensión suficiente para mantener la cohesión como una única nación. Esto trajo como consecuencia el nacimiento de comunidades autónomas, y con ellas, el nacimiento de nuevas formas de producción lingüística.

La lengua que alcanzó un grado de evolución mayor, con respecto del latín, fue el castellano, llamado español una vez consolidada la unión entre los reinos de Aragón y Castilla y posteriormente la expulsión de los moros que ocupaban el territorio de Granada al sur de España. A partir de estos acontecimientos, la lengua española se convirtió en la lengua del imperio. Mientras tanto, la lengua fue llevada también a tierras americanas, ampliando aún más los territorios de la nación española.

A la par de los acontecimientos antes mencionados, no se daban únicamente conflictos políticos y socioculturales entre los diversos pueblos que ocupaban el territorio de la península ibérica; esto traía consigo un constante intercambio lingüístico y, por qué no, la adquisición de préstamos lingüísticos, que incrementaban el léxico y determinaban el rumbo de la lengua. Por una parte, además de toda la influencia que sufrió por parte del latín, el español recibió una gran cantidad de préstamos de la lengua árabe, y por otra, la conquista de América propició la producción de nuevos vocablos, nacidos a raíz de su convivencia con las lenguas americanas y sus variedades.

Tomemos pues como ejemplo el nacimiento y la evolución de la lengua española para establecer, en medida de lo posible, que los cambios lingüísticos se nacen a partir de la convivencia constante de unos pueblos con otros, de una cultura con otra, de unas lenguas con otras, de formas distintas de ver el mundo, y sobre todo, de entenderlo, y esto se puede apreciar justamente en el bagaje cultural de cada uno de los individuos que hablan las lenguas. Hasta nuestros días, el español sigue cambiando, ya que a cada momento, las lenguas de diferentes naciones están en constante contacto, en constante movimiento, en constante evolución, y últimamente, gracias a las nuevas tecnologías, en constante globalización.

Desde el punto de vista de la Dialectología podemos ver el cambio lingüístico desde otro crisol. Los hablantes de diferentes dialectos de una lengua usarán variantes diferentes para significar, de acuerdo a sus vivencias y a su bagaje lingüístico, creando estructuras diferentes. Esto puede legar a ocasionar interferencias entre los hablantes de distintos dialectos, y con el tiempo y la distancia, también afectaría la intercomprención entre los hablantes. Por su parte, la Sociolingüística nos brinda otro enfoque: los miembros de los diferentes grupos o estratos sociales de un pueblo, dependiendo su nivel de instrucción, sus niveles económico y cultural, estructuras diversas.

Como se ha venido diciendo desde el principio, la interacción de los individuos es la que propicia los cambios lingüísticos, ya que la lengua es una identidad de carácter social, y requiere de estas interacciones para evolucionar. Las variedades de una lengua pueden entenderse también como productos de las relaciones entre individuos de diferentes pueblos hablantes de una misma lengua, cada uno con vivencias propias, por lo tanto, con una historia que le es propia, por lo tanto, una visión del mundo distinta a la de otros individuos, y por lo tanto una forma de expresarse igualmente distinta, y su lengua, o su variante dialectal, es el instrumento del que se sirve para llevar a cabo este propósito.

El español actual

En nuestros días el español tiene una gran importancia. Está presente, además de en España, en todo el continente americano; está considerada como la segunda lengua más importante del mundo y la que ocupa el tercer lugar en cuanto a su habla. Nuestra lengua, tal como la conocemos hoy, es el producto de un proceso lingüístico evolutivo de más de mil años, en los cuales, como se dijo anteriormente, los habitantes de los distintos pueblos de la península ibérica, los árabes, y los romanos, contribuyeron en gran medida para su conformación Nuestra lengua es bastante similar a la que se hablaba ya en los Siglos XVIII y XIX, cuando fue fijada y modernizada.

Algo que también la caracteriza es la irrupción no sólo de préstamos de otras lenguas, sino de la gran cantidad de neologismos que dan nombre a las innovaciones técnicas y avances científicos, distinguibles en dos momentos: los anteriores a la segunda mitad del siglo XX, como termómetro, átomo, televisión, y aquellos que están apenas castellanizados, como radar, módem, spot y otros términos usados en la informática.

Sugerencias y dudas, en sus comentarios aquí, o bien, al correo electrónico que aparece en el perfil.