Hay algo que todas las personas que me conocen aunque sea un poco saben de mí: yo amo la música. Cuando alguien me pregunta qué clase de música me gusta más yo simplemente respondo: me gusta la música. No soy un gran bailarín, de hecho no me gusta bailar, pero aún así amo la música. Yo escucho casi cualquier cosa (llego a escuchar reggaetón con algunos amigos para divertirme un rato). La banda regional, por ejemplo, me gusta cuando es interpretada de la manera no comercial: sin voz que quiera sobresalir a los demás instrumentos porque generalmente lo arruina. Me gusta el pop, algunas bandas me parecen buenas. Me gusta el Rock. Adoro a los grandes genios de la música (Townsend es Dios. Amén, señores). Llego a escuchar a Mozart y morir con su réquiem y de igual forma disfrutar de un solo de guitarra eléctrica a toda velocidad. No me gusta ser reiterativo: Amo la música.
Bueno, los que me conocen saben que soy un ferviente escucha de Rock y Metal. Recuerdo por allá en mis años mosos cuando empecé a escuchar a Metallica: el disco Load fue el primero que compré y me encantó. Poco después fui escuchando a otras bandas, y los avatares del destino me llevaron desde Black Sabbath hasta Townsend, pasando por Judas Priest, la gran Maiden, Slayer, Opeth, Def LePard, Led Zeppelin y demás grandes bandas de Heavy Metal y todo lo que ustedes quieran Metal.
(más…)